Vero lanzó su marca luego de años de trabajar como diseñadora gráfica.
Fue un sueño hecho realidad.
Ella fusionó su pasión por las telas, bordados y costuras con los colores y las formas que la acompañaron durante toda su carrera.
Y a eso, le sumó un propósito superador.
Sí, Vero tenía entre sus manos un concepto que abrazaba el significado de su vida. Y quería mostrárselo al mundo.
Así, tomó la decisión de construir una marca, por dentro y por fuera.
De observarla para que se exprese de acuerdo a su sentir evitando sistemas de moda y tentaciones efímeras que la desviaban del camino.
Hoy la ves feliz.
Vero tiene claro que ofrece sus ideas y valores más profundos materializados en sus foulards y pañuelos, y así lo comunica.
Su camino continúa. Siempre continúa. Pero hoy sabe con certeza cómo transitarlo.
Ya la conociste. Ella creció con su marca gráfica.
Vos también podés hacerlo.

